Tarjetas de visita de famosos y no tanto

Tarjetas de visita de famosos y no tanto

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iempre me han fascinado las tarjetas de visita o, mejor dicho, tarjetas de presentación. A quien se la entregas tiene que hacerse una idea de cómo eres únicamente con ese pequeño trozo de papel. Además, muchas veces, podrían representar nuestra única oportunidad de captar el interés y la atención de alguien.

Solo por eso, deberíamos prestarles la importancia que merecen.

Ilustres personajes de la historia, también tenían su tarjeta de presentación. A la mayoría seguro que no les hacía falta, pero la tenían. Ellos jugaban con la ventaja de que su nombre tenía tanta fuerza, que no era necesario buscar otro recurso impactante. Bueno, la mayoría… mira la tarjeta de los inicios profesionales de Mark Zuckerberg. Pura dinamita.

La de Steve Jobs, sin embargo, era mucho más comedida. Quizás no era aún consciente de dónde llegaría con Apple.

¿Y qué os parece ésta? A mí, personalmente, es la que me habría gustado tener en mi tarjetero.

La siguiente es de Andy Warhol, manuscrita. Solo él podía atreverse a llevar una tarjeta así. Espectacular en aquel momento.

¿Y la de Larry Page? Ahí tenéis su tarjeta de visita. “Larry Page CEO Google!”. Casi nada.

Y si os apetece montar un buen espectáculo de magia, os paso la tarjeta de un buen mago…

Música…

Volviendo al mundo de los mortales, es cierto que en plena “era digital”, los trabajos en papel van perdiendo relevancia y las tarjetas de presentación, como el resto de soportes tradicionales, deben reinventarse para no perder su status. Todos tenemos en nuestros dispositivos móviles una agenda con los teléfonos de nuestros contactos y esto hace que las tradicionales tarjetas sean más prescindibles.

Pero no las enterremos, reinventémoslas. Hagamos buenas tarjetas, creativas. No es tan difícil.

Los requisitos de una buena tarjeta de visita son sencillez, claridad, originalidad y, sobre todo, que reflejen el carácter de su propietario. Esto último es lo más importante. Una tarjeta que nos defina, que nos represente.

Manos a la obra, vamos a crear tarjetas chulas.